Hace muchos años en una tierra desconocida por muchos y visitada por pocos había un fuerte y poderoso león. Este había vencido a cualquier oponente que se atreviera a desafiarlo en el Rin de pelea. El león en poco tiempo los vencía. Luchar y ganar era su pasión. Gastaba mucho tiempo en eso, por no decir todo el día.Luchar y ganar era lo más importante para este poderoso león, hasta que un día llegó un visitante inesperado a su mansión. Era Zag la ovejita. que era su vecino. Y venía a pedirle un poco de pan y mantequilla, pues tenía un invitado en casa que había viajado desde muy lejos. Luego de golpear la puerta, la jirafa salía a atender. Zag la ovejita pidió hablar con el Señor de la casa. La jirafa pidió amablemente a la ovejita que pasará y se pusiera cómodo. Luego fue a dar aviso al fuerte león de la visita en la sala de estar. Luego de un largo tiempo el león luchador habló con su vecino. «Hola Zag, bienvenido, en que te puedo ayudar» dijo el león. entonces la ovejita con alegría...
Pequeñas historias con enseñanzas de valores