En el auto de Leo todos estaban asustados, pero gracias a Dios nadie salio mal herido, excepto por el coche con daños adelante y atrás. Leo se quito el cinturon de seguridad y preguntó: ¿Están todos bien? -- bien respondieron todos -- luego dijo Leo: Salgamos del auto. Uno a uno con calma abrieron las puertas y salieron. Leo se acercó a la parte delantera del carro. El parrachoques estaba destruido, el capó de igual manera y humeada. Elena luego de dar un par de pasos cayó al suelo desmayada. Leo y Sara corrieron a socorrerla. Mientras tanto el transito se había detenido. Algunas personas bajaron de sus autos y se acercaron a ver en que podían ayudar. Preguntaban -- ¿están bien? -- Leo y Sara respondieron que si gracias a Dios. El hombre de la camiseta negra dijo a Leo: Fue tremendo el golpe que le dio esa furgoneta, y que fácil le fue desaparecer sin hacerse responsable. Leo se levanto y dijo: Hay gente irresponsable y cobarde en todas partes. Enseguida sacó su teléfono cel...
Pequeñas historias con enseñanzas de valores