Hubo una vez una sensacional fista en la casa del árbol. Aquí estaban reunidos todos los insectos y habían venido desde muy lejos. Aquí estaban: Tómas la hormiga, Henry el escarbajo, Luz la luciernaga, Anita la pulga, Pedro el abejorro, José el grillo y los hermanos Trebor que eran gusanos de seda y otros invitados. Todos ellos estaban disfrutando de este fiestón por cumpleaños de los hermanos Trebor: Lucas y Pablo.
Llegó el momento de soplar las velas. Todos se reunieron alrededor del pastel, con los cumpleañeros al medio. Cantaron, soplaron las velas y empezaron a repartir el delicioso pastel. Cuando de repente un desagradable olor lleno toda la sala. era el olor que venía de Diego la chinche apestosa. Era muy desagradable estar junto a él, por eso todos lo evitaban y se habían olvidado de invitarle al cumpleaños. Pero asistió de todos modos. Todos salieron corriendo asustados de la fiesta. Sólo los gusanos de seda Lucas y Pablo se quedaron hasta el final, pues esa era su casa. Luego de un momento el mal olor se había ido. Entonces Diego la chinche apestosa se disculpó. Entonces Lucas el gusano de seda le dijo: Diego le respondió: Pablo el otro gusano de seda dijo a su hermano: respondio Diego. Ya vez hermano hay que perdonarlo. está bien dijo Lucas Sólo trata de no arruinar otra fiesta. Pablo dijo: Eres bienvenido aquí te apreciamos y valoramos por lo que eres.
MORALEJA: No todos encajan en la sociedad, pero todos son buenos para algo, valoralos y amalos.
Hace mucho tiempo en una tierra ya olvidada, vivía un joven ratoncito a quien no le agradaba respetar a autoridad alguna.Había crecido sólo y abandonado en un orfanato. Hasta que un día el ratoncito creció y se convirtió en un ratón adulto. cruzaba las calles sin respetar las señales y a veces producia accidentes.Él siempre salia ileso. Pero si se encontraba con la policia. La ignoraba y seguía su camino. Esto lo llevo a la cárcel sin nadie que pagara su fianza. En la cárcel, conoció gente muy mala: Tom el lagarto, Freddy la zarigueya y Sam el sapo, quienes le amenazaron de muerte y le obligaron a trabajar para ellos. El ratón no tenía elección. Sufrió mucho y la pasó muy mal, hasta que llegó la hora de salir de la cárcel. ¡Por fin era libre!, pero lo primero que hizo fue buscar malas companias. Robaba, mentia, se drogaba y más. Parecía que nadie podía ayudarle a salir de su terrible forma de vivir. Otro día Santi el grillo vió al ratón robar una casa con mucha rapidez y antes que p...

Somos únicos
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