Había una vez en un pequeño pueblo dos pequeñas niñas que eran gemelas. Habían nacido el mismo día y tan sólo con una hora de diferencia. La primera se llamaba Kelly y esta era la mas juguetona y desenvuelta. Mientras que la segunda se llamaba Samantha, ella era tímida y reservada. Ambas pequeñas tenían muchas diferencias. Ellas jugaban con diferentes juguetes. A Kelly le gustaba cambiar la ropa de sus muñecas mientras que a Samantha le gustaba jugar al té con sus muñecas. Además Kelly amaba los chocolates mientras que Samantha le gustaba más los helados. Kelly era 3 cm más alta que Samantha y Kelly tenía el cabello rizado mientras que el cabello de Samantha era lacio.
Un día las pequeñas gemelas tuvieron una pelea. Una de ellas Kelly se comió más dulces de los que debía y terminó con dolor de estómago. Los envoltorios se encontraron a los pies de la cama de Samantha. Esto es extraño verdad? Lo que había pasado fue que Kelly los puso allí para que su mamá los viera y castigará a Samantha y no a ella. Fue así que después de la comida la mamá subió a la habitación de las pequeñas gemelas y halló los envoltorios de los caramelos debajo de la cama de Samantha. Ella rapidamente culpó a Kelly quien fingió que no le dolía el estómago y Kelly mintió diciendo que fue Samantha. Ambas empezaron a jalarse el cabello y se tiraron al piso. Su madre molesta las separó y castigó a Samantha, que llorando se fue de la casa en dirección al parque. Kelly se rió.
Más tarde Samantha regreso a casa ya que hacia frio e iba a llover pronto, hablo con Kelly e hizo las paces con ella. Kelly se sintió mal y decidió contarle la verdad a su mamá. Su mamá felicitó a Kelly por decir la verdad, Su dolor de estómago se había ido, además sería castigada pero su mamá quiso perdonarla.
MORALEJA: Cada persona es diferente, valiosa y puede perdonar si le han lastimado.

Siii el perdón da libertad muy interesante
ResponderEliminar